MAGIIC SAS no nació de una idea de marketing, sino de una constatación sobre el terreno: más del 60 % de los hogares franceses reciben agua dura, y la cal ataca en silencio las tuberías, los termos, las resistencias de las lavadoras y la grifería. Las respuestas habituales — descalcificador de sal, productos químicos, sustitución anticipada del equipo — imponen todas una contrapartida: un consumible que volver a comprar, un mantenimiento que no hay que olvidar o un vertido al medio ambiente.
La marca LIMPEO nació de esa limitación. El dispositivo se coloca alrededor de la tubería existente, sin cortar el agua ni modificar la fontanería, y actúa sobre la cristalización del carbonato de calcio favoreciendo la aragonita, una forma menos incrustante que la calcita. Este mecanismo está descrito en trabajos publicados en laboratorio, en particular los de Coey & Cass (2000) y Kobe et al. (2001), que citamos con sus límites en lugar de extrapolarlos.
Hoy, el diseño, el ensamblaje y el control de calidad se realizan en Francia, en Eure-et-Loir, y la marca se distribuye directamente desde limpeo.com, en cinco idiomas. Esta elección de circuito corto no es cosmética: determina quién responde cuando un cliente tiene una duda sobre su instalación y quién asume la garantía cuando hay que sustituir un aparato.