Antical para calefacción central
El circuito de calefacción central está expuesto a la cal desde el llenado inicial y en cada reposición de agua. El sarro se deposita en la caldera, los radiadores y el suelo radiante, reduciendo la eficiencia térmica y aumentando el consumo de energía. LIMPEO protege todo su circuito de calefacción tratando el agua desde su entrada.
Ventajas de LIMPEO para su calefacción central
La cal en el circuito de calefacción central
El circuito de calefacción central es un sistema cerrado, pero no está a salvo de la cal. Durante el llenado inicial y en cada reposición de agua para compensar las pérdidas, agua dura entra en el circuito. A alta temperatura, el carbonato de calcio precipita y se deposita en forma de sarro en las paredes del intercambiador de la caldera, en los radiadores y en los tubos del suelo radiante. En la caldera, el sarro en el intercambiador actúa como aislante térmico, obligando al quemador a funcionar más tiempo para alcanzar la temperatura de consigna. Los radiadores incrustados desarrollan zonas frías en su parte inferior, reduciendo su capacidad de calefacción. El suelo radiante es especialmente vulnerable: sus tubos de pequeño diámetro pueden obstruirse parcialmente.
Cómo LIMPEO protege su sistema de calefacción
LIMPEO se instala en la tubería de entrada de agua que alimenta el circuito de calefacción central. Cada aporte de agua (llenado inicial, reposiciones, purgas) se trata para impedir la formación de sarro incrustante en el interior del circuito. La tecnología de estructuración del agua transforma los cristales de cal en una forma no adherente que no se deposita en las paredes del intercambiador, en los radiadores ni en los tubos del suelo radiante. La caldera conserva un rendimiento térmico óptimo, los radiadores calientan uniformemente en toda su superficie y el suelo radiante mantiene un caudal regular en todos sus circuitos. Para las instalaciones existentes, LIMPEO contribuye también a reducir progresivamente los depósitos de sarro acumulados durante los llenados anteriores, mejorando las prestaciones de calefacción con el tiempo.
¿Qué modelo LIMPEO para su calefacción central?
La elección del modelo LIMPEO para proteger su calefacción central depende de su instalación. Para una vivienda unifamiliar con una caldera mural o de suelo estándar, el LIMPEO J-250 es generalmente suficiente. Se instala en la entrada de agua fría que alimenta el circuito de llenado de la caldera, generalmente de Ø25 mm. Para instalaciones más importantes (casa grande con suelo radiante en varios niveles, sistema con depósito de inercia de gran capacidad), el J-320 ofrece un caudal de tratamiento superior adaptado a las tuberías de Ø32 mm. Lo ideal es instalar LIMPEO en la entrada de agua principal de la vivienda: así protege simultáneamente el circuito de calefacción, el calentador de agua y todos los puntos de agua sanitaria.
Una calefacción eficiente durante toda la vida útil de la instalación
El coste oculto de la cal en un sistema de calefacción central es considerable. Un intercambiador de caldera incrustado puede aumentar el consumo de gas o gasóleo del 15 al 25 %. Un desembarro profesional del circuito cuesta entre 500 y 1 500 euros y debe renovarse cada 5 a 10 años en zona de agua dura. La sustitución prematura de una caldera representa una inversión de 3 000 a 8 000 euros. Con LIMPEO, el agua que entra en el circuito de calefacción está tratada permanentemente. El intercambiador permanece limpio, los radiadores conservan toda su capacidad y el suelo radiante funciona sin restricción de caudal. LIMPEO, sin mantenimiento durante 25 años, constituye un seguro económico para su sistema de calefacción central.
Modelo recomendado
Para proteger una calefacción central residencial, se recomienda el LIMPEO J-250 o J-320. Idealmente instalado en la entrada de agua principal para una protección global.
Preguntas frecuentes — Calefacción central
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