Sanidad
Clínicas, hospitales: proteja sus equipos de IRM, esterilizadores y circuitos de refrigeración.
Ventajas clave
Cal en establecimientos sanitarios
Los establecimientos de salud (hospitales, clínicas, centros de atención) son particularmente vulnerables a la incrustación debido a su alto consumo de agua y la criticidad de sus equipos. Un hospital de 200 camas consume una media de 400 a 800 m³ de agua al día, una parte importante de la cual se calienta a altas temperaturas para la esterilización, la producción de agua caliente sanitaria y la calefacción. Los esterilizadores de vapor y los autoclaves funcionan a temperaturas de 121 a 134°C, condiciones que aceleran significativamente la precipitación del carbonato de calcio. Una escala de 1 mm en las resistencias de un autoclave reduce su eficiencia en un 7% y puede comprometer la calidad del ciclo de esterilización. Los circuitos de refrigeración de los dispositivos de resonancia magnética (MRI) requieren agua perfectamente libre de depósitos para mantener la temperatura de los imanes superconductores en su punto de consigna de funcionamiento. La ampliación de los intercambiadores de refrigeración IRM puede provocar costosos tiempos de inactividad de las máquinas: un día de inactividad para un IRM representa una pérdida de ingresos de entre 8.000 y 15.000 euros. Las redes de calefacción central, las lavanderías de los hospitales que procesan varias toneladas de ropa al día y las cocinas colectivas completan el cuadro de un establecimiento donde la cal afecta simultáneamente a la seguridad de la atención, al cumplimiento normativo y a los costes operativos.
Solución LIMPEO para el entorno médico
LIMPEO proporciona una respuesta adaptada a las necesidades del entorno médico gracias a su tecnología electromagnética que no añade ninguna sustancia química al agua. Este punto es fundamental en un entorno hospitalario donde la calidad del agua está estrictamente regulada. El dispositivo LIMPEO genera una señal electromagnética patentada que modifica la cristalización del carbonato cálcico, transformando la calcita adherente en aragonito no adherente. El resultado medido en laboratorio es una reducción del 88% de los depósitos de cal dura. En un establecimiento sanitario, LIMPEO protege simultáneamente los esterilizadores y autoclaves contra la incrustación de las resistencias y cámaras de esterilización, los circuitos de refrigeración de los equipos de imágenes médicas (MRI, escáner), las redes de agua caliente sanitaria y los depósitos de producción de ACS, las lavanderías de los hospitales (lavadoras industriales, calandras, secadoras), las cocinas colectivas (lavavajillas, hornos de vapor, producción de vapor), y las redes de calefacción central e intercambiadores térmicos. LIMPEO también actúa sobre los depósitos existentes: las incrustaciones antiguas se ablandan y se desprenden progresivamente, devolviendo el rendimiento nominal del equipo sin la intervención de desincrustantes químicos. La composición mineral del agua permanece inalterada (sólo se modifica la forma cristalina), garantizando la compatibilidad con las normas de consumo y los protocolos de higiene hospitalaria.
Cumplimiento y estándares de salud.
El cumplimiento normativo es una cuestión importante para los establecimientos sanitarios y el tratamiento del agua no es una excepción a este requisito. LIMPEO tiene una ventaja decisiva: no se introducen aditivos químicos en el agua. A diferencia de los descalcificadores de sal que modifican la composición mineral del agua (sustitución del calcio por sodio) o de los tratamientos químicos antical (polifosfatos, silicatos), LIMPEO sólo modifica la forma cristalina del carbonato de calcio. El agua tratada por LIMPEO sigue cumpliendo los parámetros del Código de Salud Pública (artículos R.1321-1 a R.1321-66) y el decreto del 11 de enero de 2007 relativo a los límites de calidad del agua destinada al consumo humano. El tratamiento es compatible con los protocolos de control del riesgo de Legionella definidos por el decreto del 1 de febrero de 2010 relativo al seguimiento de la legionella en las instalaciones de producción y distribución de agua caliente sanitaria. LIMPEO no interfiere con los tratamientos térmicos (choque térmico a 70°C) ni con los tratamientos químicos de desinfección (cloro, dióxido de cloro) cuando sea necesario. La trazabilidad se simplifica: LIMPEO no genera subproductos de tratamiento que monitorear, ni salmuera que evacuar ni residuos químicos que eliminar. Las auditorías e inspecciones sanitarias realizadas por las ARS (Agencias Regionales de Salud) se ven facilitadas por la ausencia de productos químicos almacenados y manipulados en las instalaciones técnicas.
ROI y dimensionamiento para establecimientos sanitarios
El retorno de la inversión de LIMPEO en un establecimiento sanitario es rápido gracias al ahorro que se genera en varios conceptos. El mantenimiento de esterilizadores y autoclaves representa el primer ámbito de ahorro: la descalcificación de estos equipos cuesta entre 2.000 y 5.000 euros por intervención y debe realizarse de 2 a 4 veces al año en zonas con agua dura. Con LIMPEO, estas intervenciones se reducen a una única inspección anual, ahorrando entre 4.000 y 15.000 € al año. La descalcificación de calderas y depósitos de ACS se reduce entre un 40 y un 60%, o entre 3.000 y 8.000 euros de ahorro anual para un hospital de 200 camas. El ahorro energético vinculado a la mejora de la eficiencia de los intercambiadores de calor y las calderas alcanza entre el 15 y el 20% de la factura del calentamiento del agua, o entre 5.000 y 15.000 euros al año, dependiendo del tamaño del establecimiento. La vida útil de los equipos sensibles se prolonga entre un 30 y un 50%. El dimensionamiento depende del tamaño del establecimiento: un modelo J-630 es adecuado para una clínica o residencia de ancianos con 50 a 100 camas (tuberías Ø 40 a 63 mm), mientras que un modelo J-1100-P se recomienda para un hospital con 200 camas o más (tuberías Ø 80 a 110 mm). La instalación no es invasiva y es factible en 2 horas sin interrupción del suministro de agua, un punto crítico en un entorno hospitalario donde la continuidad del servicio es imperativa. El retorno de la inversión se consigue en 4 a 8 meses.
LIMPEO salud: las cifras clave
88%
Reducción de depósitos de cal en equipos médicos.
-40 a -60%
Reducción de costes de mantenimiento de esterilizadores y autoclaves.
4-8 meses
Retorno medio de la inversión en hospitales
0 química
Sin aditivos químicos: cumple con los estándares de salud.
Estudio de caso: hospital de 200 camas en Auvernia-Ródano-Alpes
Este hospital público de 200 camas, situado en Auvernia-Ródano-Alpes, dispone de 4 esterilizadores de vapor, 2 autoclaves, una resonancia magnética de 1,5 Tesla, una red de ACS alimentada por 3 calderas de gas de 200 kW, una lavandería que procesa 1,2 toneladas de ropa al día y una cocina colectiva que sirve 600 comidas diarias. El agua de la red local tiene una dureza de 30°f TH (agua dura). La cal provocó una rápida incrustación de los esterilizadores (desincrustación necesaria cada 3 meses, cuesta 3.500 € por intervención), paradas preventivas del circuito de refrigeración de la resonancia magnética (2 intervenciones por año, 4.000 € cada una más 2 días de inactividad) y un exceso de consumo de energía estimado en un 18 % en la producción de agua caliente. El presupuesto anual directamente atribuible a la cal fue de 38.000 €: esterilizadores descalcificadores (14.000 €), mantenimiento de resonancia magnética relacionado con la cal (8.000 €), energía adicional (9.500 €), sustitución de equipos (4.000 €), productos químicos (2.500 €). Se instaló un dispositivo LIMPEO J-1100-P en la tubería principal de entrada de agua (Ø 90 mm) en 2 horas, sin interrupción del agua. La intervención estaba prevista para un martes por la mañana en coordinación con los servicios técnicos, sin repercusión en el funcionamiento del hospital.
Resultados a los 12 meses
Los resultados medidos después de 12 meses confirman la eficacia del tratamiento LIMPEO en un entorno hospitalario. Esterilizadores: los 4 esterilizadores no requirieron descalcificación durante el período, frente a las 4 intervenciones por año anteriores. La inspección de las cámaras de esterilización revela superficies metálicas limpias sin depósitos visibles. Ahorro: 14.000€ al año. IRM: ninguna intervención de mantenimiento relacionada con la cal en el circuito de refrigeración del IRM. El seguimiento de las temperaturas de funcionamiento muestra una mayor estabilidad, lo que confirma la ausencia de incrustaciones en los intercambiadores. Ahorro: 8.000 € al año. Energía: el consumo de gas para la producción de agua caliente sanitaria ha disminuido un 19%, lo que supone un ahorro de 9.100 € en el año. Las calderas funcionan con eficiencias cercanas a su valor nominal. Mantenimiento general: Los costes de mantenimiento de los equipos hidráulicos han disminuido un 52%, de 6.500 € a 3.100 € al año. Ahorro total: 31.400€ de ahorro anual, para una inversión de 4.800€. El retorno de la inversión se logró en menos de 2 meses. El departamento técnico destacó la simplificación de los protocolos de mantenimiento y la reducción de pedidos de productos químicos desincrustantes.